Mostrando entradas con la etiqueta Heréncia friki. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Heréncia friki. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de septiembre de 2012

AQUELLOS MARAVILLOSOS JUEGOS

Ya hace mucho que comenté mi intención de explicar, vía capítulos, mi nacimiento como “ente friki” en este mundo lleno de barbaridades como que Esperanza Aguirre se retire de la política y alguien pueda llegar a decir que se la echará en falta...pero bueno, a lo que íbamos...
La cosa viene de hace unos meses, no recuerdo bien bien cuando fue, que conocí con animado jolgorio la llagada al mercado de una serie de juegos LEGO con claro trasfondo rolero. Me estoy refiriendo a, por ejemplo, Minotaurus (por decir uno). 
Allí comenzó mi estrategia para hacerme con uno de estos juegos utilizando la táctica, no siempre efectiva, de “es para los niños”. Miss More ya me conoce como si me hubiera parido y no hubiera caído en la trampa tan fácilmente. Así pues, dejé mi objetivo ludópata en un rinconcito de mi cerebro, sabiendo que un día u otro aparecería la oportunidad.
Y “tate, aquí hay tomate”, ha sucedió hace escasa una semana. Una compañera de trabajo me comentó que se lo había comprado a su hijo y que habían disfrutado de lo lindo.
Siguiente paso: “Y me lo dejarías unos días para ver como funciona?”. Y ya lo tengo en casa, esperando el momento oportuno para poder jugar y disfrutar de lo que parece un juego sencillo pero muy entretenido.
Pero a lo que iba era que, con el juego, recordé aquellas partidas de juegos de mesa que me pegaba de peke. Alguno de los juegos serán por todos conocidos: parchís, el juego de la oca, el remigio... Pero otros, con claros referentes del mundo del rol, seguro que influenciaron en mi mutación a “friki for ever”.
Y hoy, nombraré solo uno...

En busca del Imperio Cobra
Vaya juego y las horas que nos tiramos lanzando el dado. 
El juego, si no recuerdo mal, consistía en superar una serie de pruebas para conseguir llegar a la Isla Cobra y roba una piedra preciosa de una estatua, evitando la mirada mortal de la cobra.
Existían tres islas (selva, desierto y...montaña?) desde donde podías salir con tu figurita-guerrero. Una serie de cartas marcaban las ayudas o encuentros a los que enfrentarte.
Un buen recuerdo del juego al que me gustaría reencontrarme algún día.

martes, 10 de mayo de 2011

EL FRIKI: SE NACE O SE HACE?

Un friki nace o se hace?

Cacho pregunta con la que comienzo esta entrada, verdad? Y es que es de aquellas preguntas que no sabes bien bien qué responder. Son de las preguntas tipo: qué fue primero el huevo o la gallina?, hay vida tras la muerte?, puede una persona morir a causa de sus propios peos?...

Pero, mira tu por donde, creo tener la respuesta a la pregunta que planteo. No es que esté muy seguro, pero siempre va bien estar convencido de algo. Por chorra que parezca.

Ahí va mi reflexión:

Un friki, por regla general, nace. Es decir, que todos de un modo u otro nacemos con una base genética friki que marcará el rumbo de nuestra vida. Nuestros progenitores, al igual que el color de pelo, el perfil de nariz, la caries, o el tamaño de los cataplines, nos otorgaran su herencia “frikiana” con la deberemos convivir durante toda nuestra larga vida. Otra cosa será si fomentamos, motivamos, enriquecemos tal base genética para llegar a ser un mega-friki-quetecagaspatasabajo. Todo dependerá del entorno, la estimulación, los inups, las vivencias que harán crecer esta “extraña” conducta humana.

Porqué, y analicemos bien la cuestión, existen muchos tipos de frikis. Normalmente, ponemos esta etiqueta a todo aquel que se vista de forma extravagante, imitando o no algún ídolo de cómic, película, videojuego, o afición por extraña que sea.


Sí, amigos, esto es un "friki".

También se le llama friki a aquel que le gustan ciertos tipos de películas que se salen algo de lo comercial. Al igual que aquellos a los que tienen afición por los cómics. O por los juegos de rol. O por... En resumen: la gente llama “friki” a todo aquel que tenga una afición que sale un poco de lo normal. A los “raros”, seamos sinceros!


Pero existen otros tipos de “frikismos” al que pocas veces se les ha denominado como tal.

Que un batallón de jovencitas repletas de tatoos hechos con rotulador CARIOCA con el nombre de su ídolo musical adolescente, que pueden llegar a pasarse días enteros (con sus noches) haciendo cola para un único concierto, con camisetas, peinados, manera de moverse, etc., como si hubieran salido de mismo patrón, dispuestos a perder la vida (y seguro la voz) gritando su nombre para conseguir un autógrafo... Todo esto no es ser friki?

Y los futboleros? Aquellos que se visten con una misma camiseta, se juntan una vez por semana, gritan e insultan a quién difiera de sus colores, que darían su vida por ganar una copa (que después puede caerse debajo de un autobús y quedar para hacer chapas de Coca-Cola), que tras una victoria saltan a las calles a festejar (y a joder el sueño) de su equipo... Todo esto no es ser friki?

Y los que centran su vida en tener la “chocolatina” en la barriga, unos brazos “a tope” definidos, usuarios obligados e incansables de los gimnasios, mostrando los últimos modelitos en equipación deportiva, conocedores de mil y una pastillas para “mejorar tu rendimiento” y sacar bola hasta en el esfínter... Todo esto no es ser friki?

-Ay, que se mescapa un "peíllo"...

Y aquellos que pueden estarse horas y horas, de tienda en tienda, buscando aquella camiseta, pantalón, faldilla o complemento que está a la última, que es “super-fashion”, “chachi-piruli”, “molónnomás”, etc. porqué, simplemente, aparece en un magazine (revista no, magazine!) alternativo que marcará la moda de los próximos 7 días hasta que salga otro magazine (que revista no, magazine!) que dictará totalmente otro estilo de vestir diferente y “hala, todos a cambiar el armario como borregos”... Todo esto no es ser friki?


-Oyes, qué es un borrego? Es una nueva marca "amazing" totaaaal?


Pero bueno, a parte de NACER con una de estas “frikadas” por todo lo alto, también hay que cultivar al friki.

En mi caso... la cosa viene muchos y variados sectores. Los cómics hicieron de mi el “super-heroe” que algún día salvará al mundo (irse preparando!), las películas de temática variada (ciencia-ficción, fantasía, humor absurdo, etc.) también han dejado mella, los dibujos y series que veía de pequeño también influenciaron el “friki” que soy hoy en día, las aficiones roleras pueden dar mucho de que hablar...


Por ese motivo, he decidido crear una nueva sección donde iré repasando todo aquello que ha motivado, y provocado, a convertirme en un friki mas de este universo.

Estáis invitados a colaborar en esta sección con vuestras propias “frikadas personales”. Y recordad:

No estáis solos!


Para comenzar...


COMANDO G (o GATCHAMAN)

Serie de dibus que me “pilló” por completo cuando era pequeño.

5 jóvenes con la misión de proteger el planeta Tierra, utilizando armas futuristas, habilidades sobre-humanas y la alucinante nave Fénix.

Supongo que me gustaba porqué después, con la pandilla, jugábamos a ser uno de los miembros de grupo. Pillaba quién le tocaba hacer de Princesa (la muchacha) pero siempre acababa haciendo de malo-malísimo.

Aún tengo en la memoria la canción de Parchís y, al escucharla, salto como un loco realizando movimientos de lucha al más puro estilo de los componentes de Comando G.